<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>ventana &#8211; Diario Tiempo Digital</title>
	<atom:link href="https://wp.diariotiempodigital.com/tag/ventana/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://wp.diariotiempodigital.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 07 Jun 2013 15:43:06 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-AR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.2.2</generator>
	<item>
		<title>Una ventana a la vida</title>
		<link>https://wp.diariotiempodigital.com/2013/06/07/una-ventana-a-la-vida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[tiempo diario]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jun 2013 15:43:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Los Toldos]]></category>
		<category><![CDATA[tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[ventana]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://diariotiempo-wp.test/2013/06/07/una-ventana-a-la-vida/</guid>

					<description><![CDATA[Sentimos que la cuesta se nos hace cada vez m&#225;s costosa de subir. Y esa terrible sensaci&#243;n de que cuando algo nos sale mal, luego llega algo peor y m&#225;s&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>
	Sentimos que la cuesta se nos hace cada vez m&aacute;s costosa de subir. Y esa terrible sensaci&oacute;n de que cuando algo nos sale mal, luego llega algo peor y m&aacute;s tarde otra cosa m&aacute;s y nos embadurnamos en la desaz&oacute;n de sentir que nuestra vida se ha convertido en un c&uacute;mulo de desastres, uno tras otro, y con los que no tenemos mucho que ver. No hemos hecho nada para merecer semejante sucesi&oacute;n de castigos. &ldquo;Que se corte la mala racha&rdquo;, pensamos una y otra vez tratando de imaginar porqu&eacute; la vida se ha ensa&ntilde;ado as&iacute; con nosotros. A esto se agrega la tendencia de mirar a nuestro alrededor. &iquest;Y qu&eacute; vemos? Si intent&aacute;semos ser imparciales ver&iacute;amos gente en nuestra situaci&oacute;n, otros en una mejor, aquellos que lo pasan muy bien como si vivieran en otro mundo (y que no siempre tiene que ver con las posesiones materiales o el dinero) y algunos que est&aacute;n a&uacute;n peor que nosotros. S&iacute;, peor. Aunque parezca mentira, siempre habr&aacute; alguien que estar&aacute; peor que nosotros aunque no lo podamos creer. Nunca llegaremos a figurar en el &ldquo;Libro de Records de Guinness&rdquo; por ser nosotros la persona que peor lo pasa en el mundo. Pero nuestra tendencia melodram&aacute;tica nos dejar&aacute; ver solamente a aquellos que est&aacute;n mejor que nosotros. Incluso a los que son felices. Y ello nos sumergir&aacute; en un pozo todav&iacute;a m&aacute;s profundo. &ldquo;Somos los &uacute;nicos y m&aacute;s grandes desgraciados&rdquo;, nos diremos a nosotros mismos.<br />
	No podemos advertir en aquel momento cuanto nos equivocamos y quiz&aacute;s inconscientemente tampoco deseemos hacerlo. De todas maneras duele, lloramos, nos deprimimos, nos angustiamos. Incluso por momentos quedamos paralizados por la maligna idea de que no importa lo que hagamos, de todas maneras todo ir&aacute; cada vez peor. Lloramos, lloramos, lloramos. Pero nuestras penas no terminan de lavarse. La sucesi&oacute;n de inconvenientes, de situaciones no deseadas contin&uacute;a. Pero el tormento debe cesar. Dicen que &ldquo;no hay mal que dure cien a&ntilde;os ni cuerpo (y mente, dir&iacute;a yo) que lo resista&rdquo;.<br />
	Entonces pareciera que en alg&uacute;n momento descubrimos que si las desgracias en el afuera no cesar&aacute;n al menos debemos lograr que cesen las de nuestro interior, pues de esa manera es imposible continuar viviendo toda la vida. En el momento que cada uno de nosotros lo deseemos de verdad, en medio de tanta oscuridad podremos producir el milagro de ver aparecer una ventana que se nos abre a una infinita sucesi&oacute;n de posibilidades representadas por el intenso brillo de un haz luminoso que sabr&aacute; traer a nuestras vidas la paz y el amor que deseamos, la felicidad que merecemos. La ventana ser&aacute; nuestra mente, la luz nuestros pensamientos. As&iacute;, la oscuridad y negrura que rodea nuestras vidas de pronto se har&aacute; tan clara que nos dar&aacute; la sensaci&oacute;n de estar viviendo dentro de un Sol propio que nos cobija y nos protege ofreci&eacute;ndonos su calor sin quemarnos. A partir de entonces descubriremos que nuestra ventana pende del aire permaneciendo siempre abierta y cerrada a la misma vez. En ese preciso momento advertiremos la inmensa fogosidad del tiempo. Lo ef&iacute;mera e inquieta que es cada fracci&oacute;n de segundo. Que tanto lo que nos place como lo que aborrecemos habr&aacute; quedado en el pasado apenas con un chasquido de nuestros dedos. De pronto, cuando nos decidamos a crear esta realidad para nosotros, como por arte de magia podremos observar el milagro de que en nuestro entorno, en el exterior, las cosas tambi&eacute;n cambian. La oscuridad se desvanece, todo se aclara. Lo que fallaba empieza a salir bien. Todo comienza a ir sobre ruedas. Se ha producido el milagro. Pero s&oacute;lo cuando advirtamos que no se trata de un milagro sino de algo que siempre ha estado all&iacute; a nuestra disposici&oacute;n y lo &uacute;nico que ten&iacute;amos que hacer era tomarlo, reci&eacute;n entonces nuestra ventana quedar&aacute; abierta por siempre sin posibilidad de volverse a cerrar y nuestra oscuridad&hellip; quedar&aacute; reducida a la del descanso cotidiano, aquella que aparece detr&aacute;s de nuestros p&aacute;rpados cuando hemos decidido visitar nuestros sue&ntilde;os.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
