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	<title>suelos agrÍcolas &#8211; Diario Tiempo Digital</title>
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		<title>¿Un método biológico para atenuar la compactación en siembra directa?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[tiempo diario]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Sep 2013 07:22:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Campo]]></category>
		<category><![CDATA[Soc. Rural]]></category>
		<category><![CDATA[aer inta 9 de julio]]></category>
		<category><![CDATA[ing agr. pablo richmond]]></category>
		<category><![CDATA[suelos agrÍcolas]]></category>
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					<description><![CDATA[Es habitual que los suelos que se manejan en sistemas de siembra directa sufran procesos de compactaci&#243;n derivados de la ausencia de remoci&#243;n, al reacomodamiento de part&#237;culas y al pasaje&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>
	Es habitual que los suelos que se manejan en sistemas de siembra directa sufran procesos de compactaci&oacute;n derivados de la ausencia de remoci&oacute;n, al reacomodamiento de part&iacute;culas y al pasaje de maquinarias. Esto determina un endurecimiento y un aumento de la resistencia a la penetraci&oacute;n. Este proceso se hace muy notorio a profundidades de 20-35 cm, pudiendo llegar a limitar el desarrollo de las ra&iacute;ces de los cultivos.</p>
<p>
	Cuando la cantidad de poros de un di&aacute;metro superior a 100 micrones es escasa, las ra&iacute;ces deben mover las part&iacute;culas de la fase s&oacute;lida del suelo dificultando su crecimiento si encuentran elevada resistencia a la penetraci&oacute;n .</p>
<p>
	En virtud a este problema, hace a&ntilde;os se comenzaron a desarrollar descompactadores de suelo que trabajan en profundidad, sin un disturbio significativo de la cobertura del suelo en lotes manejados en siembra directa.</p>
<p>
	Los antecedentes de su utilizaci&oacute;n (ej, Para-till, Para-plow), muestran claramente un descenso de la resistencia a la penetraci&oacute;n. No obstante los resultados en diversas experiencias y regiones son diversos en lo que respecta al crecimiento radicular y el rendimiento de los cultivos.</p>
<p>
	Una alternativa complementaria a la anterior, podr&iacute;a ser el aprovechamiento del efecto de las ra&iacute;ces de cultivos con fuertes ra&iacute;ces pivotantes, capaces de penetrar estos horizontes densificados en condiciones normales de humedad.</p>
<p>
	Trabajos de la FAO realizados en otras regiones de Am&eacute;rica han probado esta herramienta, utilizando las ra&iacute;ces de la vegetaci&oacute;n natural o de cultivos de cobertura sembrados para actuar como subsoladores biol&oacute;gicos que penetren en los horizontes densos. La estabilidad de los canales creados por las ra&iacute;ces de las plantas result&oacute; ser mayor que aquella de canales formados por m&eacute;todos mec&aacute;nicos, ya que la liberaci&oacute;n de sustancias org&aacute;nicas, fruto de la descomposici&oacute;n de las mismas (ra&iacute;ces), ayud&oacute; a estabilizar las superficies internas de los canales o poros creados. Se determin&oacute; que una vez que las ra&iacute;ces se han muerto y contra&iacute;do, estos poros son lo suficientemente grandes y estables para permitir que penetren las ra&iacute;ces del cultivo siguiente.</p>
<p>
	Esto validar&iacute;a antiguas pr&aacute;cticas difundidas en pueblos andinos, donde acostumbran dejar en barbecho los suelos, dejando que crezcan malezas con ra&iacute;ces principales fuertes. Entre ellas las del g&eacute;nero Amaranthus, que act&uacute;an como verdaderos subsoladores biol&oacute;gicos.</p>
<p>
	Ahora bien, las condiciones de la agricultura andina son diferentes a las nuestras en la Pampa H&uacute;meda, pero el fen&oacute;meno de compactaci&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute; presente.</p>
<p>
	La bibliograf&iacute;a, y tambi&eacute;n ensayos realizados en nuestra zona por el INTA han demostrado el poder de reversi&oacute;n parcial o total del efecto de la compactaci&oacute;n por huellas por parte de las ra&iacute;ces de gram&iacute;neas. En ensayos del INTA en 9 de Julio, se han obtenido mejoras significativas en los valores de infiltraci&oacute;n y resistencia a la penetraci&oacute;n del suelo compactado por huellas de maquinaria al cabo de un ciclo de cultivo de gram&iacute;neas (trigo y ma&iacute;z fueron probados). No obstante, este efecto est&aacute; mayormente centrado en los primeros 15 cm de profundidad.</p>
<p>
	Existen otros cultivos que tienen la potencialidad de actuar creando macroporos que penetren esas capas compactadas. Andriulo y Sasal, del INTA Pergamino, probaron el efecto de las ra&iacute;ces de nabo forrajero (Raphanus sativus L.) en suelos argiudoles del norte de la provincia de Buenos Aires para la regeneraci&oacute;n biol&oacute;gica de porosidad ed&aacute;fica en sistemas de siembra directa. Realizaron ensayos en un lote de degradaci&oacute;n ed&aacute;fica moderada y en otro de degradaci&oacute;n severa.</p>
<p>
	En el primero de los casos, las ra&iacute;ces de nabo produjeron cambios en la porosidad mayor a 30 micrones de los horizontes superficiales (A y BA) que mejoraron la circulaci&oacute;n del agua. En el segundo caso, el nabo redujo la porosidad total del horizonte A, pero increment&oacute; un 70% la estabilidad estructural a 0-5 cm (efecto de corta duraci&oacute;n).</p>
<p>
	Por lo tanto, en las condiciones de alto nivel de degradaci&oacute;n ed&aacute;fica no result&oacute; suficiente para producir una mejora neta de los par&aacute;metros ed&aacute;ficos analizados, mientras que result&oacute; eficaz para mejorar la estructura del suelo con bajo nivel de degradaci&oacute;n bajo SD continua. Concluyeron que es posible mejorar temporalmente la geometr&iacute;a porosa a trav&eacute;s del crecimiento radical e indirectamente con el aporte de materia seca en superficie. Los autores se&ntilde;alaban la necesidad de continuar los estudios a fin de obtener conclusiones m&aacute;s certeras.</p>
<p>
	En nuestra zona, no obstante, con suelos de textura m&aacute;s gruesa, los resultados de este tipo de ensayo podr&iacute;an diferir, aunque a&uacute;n no se ha evaluado. Tambi&eacute;n se da el hecho que se hace viable la introducci&oacute;n del cultivo de colza como integrante de la rotaci&oacute;n. Esta especie, integrante de la misma familia bot&aacute;nica que el nabo, las cruc&iacute;feras, tiene una estructura radicular de caracter&iacute;sticas similares. Por este motivo podr&iacute;a aportar un valor agregado, desde el punto de vista de la mejora de la fertilidad f&iacute;sica de los suelos, aportando a amortiguar el efecto de compactaci&oacute;n en siembra directa. En la presente campa&ntilde;a, el INTA en 9 de Julio, tiene previsto iniciar esta evaluaci&oacute;n, compar&aacute;ndolo con el efecto ya probado de los cultivos de gram&iacute;neas.</p>
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