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	<title>perdón &#8211; Diario Tiempo Digital</title>
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		<title>El perdón y sus efectos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[tiempo diario]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Jun 2013 08:38:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>
	Ninguna de las incomodidades f&iacute;sicas que producen el odio y el rencor son comparables con el perjuicio que nos provocan en el aspecto psicol&oacute;gico: apagan el esp&iacute;ritu y nos desvalijan de energ&iacute;a positiva.<br />
	El Perd&oacute;n y sus Efectos Curativos por Sarah P&eacute;rez Barnes<br />
	El perd&oacute;n es uno de los actos m&aacute;s nobles que puede consumar una persona, aunque como recurso curativo ha sido subutilizado. Se ha demostrado cient&iacute;ficamente que perdonar resulta una eficaz medicina, por ser una especie de bistur&iacute; simb&oacute;lico que corta el cord&oacute;n umbilical que nos une al dolor, lo nutre y lo conserva. Su efecto positivo en la salud f&iacute;sica y espiritual mejora nuestra calidad de vida en sentido general.<br />
	Pero, perdonar no es una tarea f&aacute;cil, porque demanda fortaleza y valent&iacute;a de la persona que se siente ofendida. Contrariamente a lo que muchos piensan, olvidar un agravio es un acto de fortaleza, no de debilidad; porque involucra una gran dosis de voluntad para superar la parte animal del ser humano y vencer el impulso de la venganza.<br />
	EL RENCOR DA&Ntilde;A LA SALUD<br />
	El rencor es un mal sentimiento, pues cuando recordamos una ofensa o pensamos en la persona o circunstancia que la provoc&oacute; experimentamos sensaciones molestas: frustraci&oacute;n, dolor, ira, impotencia y ansiedad. Esa carga t&oacute;xica anega nuestra mente, se instala en nuestro organismo y nos provoca angustia e infelicidad.<br />
	Se ha comprobado que el enfado, el encono y el resentimiento son emociones que nos conectan directamente con la hipertensi&oacute;n arterial y otras enfermedades; adem&aacute;s de producirnos molestias como dolores de cabeza, indigesti&oacute;n, tensi&oacute;n muscular y calambres.<br />
	Pero ninguna de las incomodidades f&iacute;sicas que producen el odio y el rencor son comparables con el perjuicio que nos provocan en el aspecto psicol&oacute;gico: apagan el esp&iacute;ritu y nos desvalijan de energ&iacute;a positiva.<br />
	&iquest;QU&Eacute; DICEN LOS CIENT&Iacute;FICOS?<br />
	En la mayor&iacute;a de los casos, las ofensas producen sentimientos de coraje, de dolor y de resentimiento y en muchas ocasiones el deseo de vengarse del causante del agravio, ultraje o humillaci&oacute;n y de cobrar &ldquo;ojo por ojo&rdquo; y &ldquo;diente por diente&rdquo;.<br />
	La persona que se niega a perdonar y fomenta el rencor sigue siendo v&iacute;ctima de quien le lastim&oacute; en el pasado y aunque mucho se ha hablado del &ldquo;dulce sabor de la venganza&rdquo; est&aacute; comprobado que saber perdonar ofrece mucho m&aacute;s ventajas &ndash; a largo plazo- que cobrar una ofensa.<br />
	Los resultados de algunas investigaciones cient&iacute;ficas han demostrado que las v&iacute;ctimas que perdonan a sus agresores experimentan una mejor&iacute;a f&iacute;sica y psicol&oacute;gica mayor que aquellas que no lo hacen. Quien se reh&uacute;sa a perdonar conserva en sus adentros una carga de sentimientos negativos y esto provoca que el acto de la agresi&oacute;n se prolongue m&aacute;s en el tiempo.<br />
	Pero no son solos las sectas religiosas las que proclaman los beneficios del perd&oacute;n; sino que la psicolog&iacute;a tambi&eacute;n sostiene que el rencor, el coraje y el deseo de venganza da&ntilde;an el cuerpo y el alma, porque provocan y crean emociones negativas en el cerebro que impiden el funcionamiento sereno y equilibrado de una persona.<br />
	Seg&uacute;n las &uacute;ltimas investigaciones cient&iacute;ficas, cuando el estado de &aacute;nimo se mantiene deseando una revancha o represalia, el cerebro y el cuerpo humano promueven toxinas que act&uacute;an sobre el organismo y afectan los sistemas cardiovascular, digestivo y nervioso.<br />
	El doctor Frederick Luskin, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford y fundador del Stanford Forgiveness Project (instituci&oacute;n que estudia los efectos del perd&oacute;n en el ser humano) asegura que perdonar nos libera para vivir a plenitud y con salud de mente, cuerpo y esp&iacute;ritu.<br />
	Seg&uacute;n los estudios de Luskin (quien tambi&eacute;n es autor de la obra &ldquo;Perdona para siempre&rdquo;) cuando una persona condona una ofensa eleva su vitalidad, su apetito, sus patrones de sue&ntilde;o y su energ&iacute;a. Todo lo que disminuye la ira, el dolor y la depresi&oacute;n, puede reducir tambi&eacute;n la presi&oacute;n arterial y hacer a las personas m&aacute;s optimistas, energ&eacute;ticas y vitales.<br />
	BENEFICIOS DEL PERD&Oacute;N<br />
	Los investigadores del tema aseguran que al perdonar se obtienen los siguientes beneficios:<br />
	&#8211; Disminuci&oacute;n de los niveles de ira y hostilidad.<br />
	&#8211; Aumento de los sentimientos de amor.<br />
	&#8211; Mejor habilidad para controlar la ira.<br />
	&#8211; Incremento en la capacidad de confiar en otros.<br />
	&#8211; Liberaci&oacute;n de los sentimientos asociados a eventos del pasado.<br />
	&#8211; Ayuda para evitar la repetici&oacute;n de ciertos de patrones negativos.<br />
	&#8211; Mejor&iacute;a significativa en los des&oacute;rdenes de &iacute;ndole psicol&oacute;gico y de la salud en sentido general.<br />
	&#8211; Beneficia tanto a quien lo otorga como a quien lo recibe.<br />
	&#8211; Fortalece y solidifica las relaciones.<br />
	&iquest;POR QU&Eacute; ES TAN DIF&Iacute;CIL PERDONAR?<br />
	Perdonar es gran un desaf&iacute;o, por el valor que concede nuestra cultura al YO y al EGO. Se nos hace ver que perdonar es un s&iacute;mbolo de debilidad. Pero no es cierto, porque olvidar una ofensa, ultraje, escarnio, injuria, insulto o maltrato es un acto valiente que lleva impl&iacute;cito una gran integridad.<br />
	Si bien perdonar es un acto que resulta tan positivo y terap&eacute;utico muchas personas se niegan a hacerlo por varias razones, entre ellas:<br />
	&#8211; Piensan que esta actitud es una manera de demostrar que &ldquo;tienen la raz&oacute;n&rdquo;<br />
	&#8211; Consideran que es una forma de controlar la situaci&oacute;n o de mantener cierta ilusi&oacute;n de control.<br />
	&#8211; Lo utilizan como un medio para evitar la intimidad.<br />
	&#8211; Tratan con eso de eludir sentimientos m&aacute;s profundos de tristeza, desesperaci&oacute;n, dolor, abandono y rechazo.<br />
	&#8211; Estiman que es una forma de hacerse escuchar, castigar o de desquite.<br />
	&#8211; Utilizan esta actitud como para insistir en que el problema es suyo, no de otra persona.<br />
	&#8211; Entienden que actuando as&iacute; logran que la vida contin&uacute;e tal como est&aacute; y evaden la claridad que podr&iacute;a proporcionar un cambio al cual temen.<br />
	&iexcl;FUERA EL RENCOR!<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Caroline_Myss" target="_blank" rel="noopener"><br />
	Caroline Myss</a>, autora del best seller &ldquo;Anatom&iacute;a del esp&iacute;ritu&rdquo;, afirma que mantener vivo el rencor es como si te hubieran hecho una herida f&iacute;sica y a cada instante la abrieras para sentir lo terrible y dolorosa que es.<br />
	El psic&oacute;logo norteamericano Michael E. McCullough y su grupo de colaboradores estudiaron la personalidad de los vengativos, los procesos y aptitudes que requiere el perdonar y los efectos saludables que de ah&iacute; se derivan. Concluyeron tambi&eacute;n en que perdonar puede optimar la calidad de vida, la presi&oacute;n arterial, el sistema inmune y prevenir la depresi&oacute;n, la ansiedad.<br />
	Los textos sagrados de distintas religiones, como el budismo, el hinduismo y el cristianismo, aconsejan la absoluci&oacute;n y la gracia del perd&oacute;n ante las ofensas sufridas. De manera, que en la dimensi&oacute;n de nuestra vida como creyentes es aconsejable que sepamos perdonar para as&iacute; obtener la gracia divina.<br />
	El perd&oacute;n nos ayuda a reducir el resentimiento, el enojo y la irritaci&oacute;n; sentimientos que desarrollan en la persona un sentido de culpa, zozobra e agitaci&oacute;n. El rencor, el coraje y el deseo de venganza da&ntilde;an el cuerpo y el alma, porque provocan emociones negativas en el cerebro e impiden un funcionamiento sereno y equilibrado.<br />
	&iexcl;Perdonemos! porque el perd&oacute;n es un instrumento de reconstituci&oacute;n y encuentro y a trav&eacute;s de &eacute;l no solo vamos a favorecer nuestra salud f&iacute;sica sino tambi&eacute;n para calmar nuestro esp&iacute;ritu, lograr la paz interior y la gracia divina.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>La verdad sobre el perdón</title>
		<link>https://wp.diariotiempodigital.com/2013/05/22/la-verdad-sobre-el-perdon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[tiempo diario]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 May 2013 07:53:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Los Toldos]]></category>
		<category><![CDATA[perdón]]></category>
		<category><![CDATA[tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[verdad]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; Cuentan que Buda meditaba bajo un gran &#225;rbol, junto con varios de sus seguidores, cuando una persona que lo detestaba se acerc&#243; hasta &#233;l y, aprovechando un momento de&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>
	&nbsp;</p>
<p>
	Cuentan que Buda meditaba bajo un gran &aacute;rbol, junto con varios de sus seguidores, cuando una persona que lo detestaba se acerc&oacute; hasta &eacute;l y, aprovechando un momento de suma concentraci&oacute;n, lo insult&oacute; y le arroj&oacute; tierra en el rostro. Al instante sus disc&iacute;pulos, llenos de bronca, se pusieron de pie y atraparon al intruso. Buscaron palos y piedras y esperaron la orden de Buda para vengar la afrenta. Sin embargo, cuando logr&oacute; salir de su transe de meditaci&oacute;n, Buda entendi&oacute; instant&aacute;neamente toda situaci&oacute;n y les orden&oacute; a sus disc&iacute;pulos que soltaran al agresor. Luego lo observ&oacute; con suavidad y le dijo: -Mire lo que gener&oacute; en nosotros. &iquest;Vio que logr&oacute; exponernos de la misma manera en que un espejo refleja el verdadero rostro? A partir de hoy, le pido por favor que venga todos los d&iacute;as a probar nuestra verdad o nuestra hipocres&iacute;a. Ellos &ndash;y mir&oacute; a los disc&iacute;pulos-, quienes me siguen desde hace a&ntilde;os, meditando y orando, acaban de demostrar que ni comprenden ni viven el proceso de la unidad. Por eso quisieron responder con una agresi&oacute;n similar o mayor a la recibida&hellip; Por favor vuelva siempre que quiera. Usted es mi invitado de honor.<br />
	Cualquier insulto suyo ser&aacute; bien recibido., como un est&iacute;mulo para comprobar si vibramos alto o si es s&oacute;lo un enga&ntilde;o de la mente esto de ver la unidad en todo.<br />
	Al o&iacute;r las palabras del maestro, los disc&iacute;pulos y el hombre se retiraron, ya que comprendieron la lecci&oacute;n de grandeza. Quer&iacute;an escapar de la verg&uuml;enza interna y de la mirada reprobatoria.<br />
	A la ma&ntilde;ana siguiente, el agresor se present&oacute; ante Buda y se arroj&oacute; a sus pies: -No pude dormir. Me consume la culpa. Le suplico que me perdone y me acepte junto a usted. Buda respondi&oacute;: -Es libre de quedarse, pero yo no puedo perdonarlo&hellip; Para que alguien perdone, debe haber un ego herido. Solo la falsa creencia de que uno es la personalidad, solo quien sigue viendo la dualidad y se considera a s&iacute; mismo muy sabio, perdona a aquel ignorante que le caus&oacute; una herida. Y no es mi caso. No siento que me haya herido, siento amor por usted. Quien ama ya no necesita perdonar.<br />
	&#8211; &iquest;Entonces? &ndash;Dud&oacute; el hombre, sin poder disimular que no hab&iacute;a entendido del todo la ense&ntilde;anza.<br />
	&#8211; Para que lo perdonen &ndash; sigui&oacute; Buda- sabemos que necesitamos a alguien dispuesto a perdonar. &ldquo;&iquest;Entonces?&rdquo;, me pregunt&oacute; usted. Vamos a buscar a mis disc&iacute;pulos, quienes en su soberbia todav&iacute;a est&aacute;n llenos de rencor, por lo que les va a gustar que les pida perd&oacute;n.<br />
	Desde luego, y debido a su ignorancia, se van a sentir magn&aacute;nimos, poderosos por darle su perd&oacute;n. Y usted tambi&eacute;n se va a alegrar por recibirlo, va a sentir un reaseguro en su ego culposo.<br />
	Y as&iacute; todos quedar&aacute;n contentos, y nosotros podremos seguir meditando en el bosque, como si nada hubiera pasado. &iquest;Le parece?<br />
	-Me parece bien &ndash;respir&oacute; aliviado el hombre. Y as&iacute; lo hicieron.</p>
<p>
	Eleg&iacute; esta an&eacute;cdota sobre Buda para hablar acerca del perd&oacute;n porque me parece lo suficientemente did&aacute;ctica y explicativa. &iquest;Comprend&eacute;s la verdad que encierra esta ense&ntilde;anza?<br />
	&iquest;Ves el alcance del perd&oacute;n y su naturaleza? Vamos a simplificar y a pensarlo juntos de 2 maneras.<br />
	En un primer nivel, te dir&iacute;a que el perd&oacute;n es un sentimiento noble que alivia y aligera la existencia. La tuya, la m&iacute;a, la de cualquier ser humano. El perd&oacute;n es bals&aacute;mico, medicinal, y es adem&aacute;s el &uacute;nico camino posible para tu progreso espiritual. Eleg&iacute; siempre que puedas, la vida del perd&oacute;n.<br />
	No hay modo de encarar un cambio o de enmendar algo si no te quit&aacute;s de encima los lastres del pasado, esas cosas que te agobian y te pesan en la espalda. Y eso se obtiene por medio de esa palabra divina: perd&oacute;n. Perdon&aacute; a los otros, s&iacute;. Y m&aacute;s importante: perd&oacute;nate a vos mismo por esas cosas que sent&iacute;s que hiciste mal. El que perdona sana una vida. Si te equivocaste, si hiciste cosas mal, fue porque no sab&iacute;as, porque estabas preso de la ignorancia. Busc&aacute; el modo de enmendarte, de no repetir los viejos errores, pero nunca por nada del mundo te sigas castigando por esas cosas. Date el perd&oacute;n. Y dalo a los dem&aacute;s. Vas a ver lo reparador que resulta. Por eso el perd&oacute;n es fundamental. Es quiz&aacute;s uno de los valores m&aacute;s importantes de nuestro ser. Perdonar es romper las cadenas que te atan al dolor y te mantienen alejados de la libertad de vivir y de amar. As&iacute; como en tu caso ten&eacute;s que perdonarte por haber obrado por ignorancia, sab&eacute; as&iacute; mismo que esos otros que te &ldquo;da&ntilde;aron&rdquo; tambi&eacute;n actuaron guiados por la misma ceguera. No sab&iacute;an lo que hac&iacute;an. La falta de perd&oacute;n enferma, da&ntilde;a y predispone mal. El ego herido puede ser da&ntilde;ino. Ahora bien, en un segundo nivel, te dir&iacute;a, ya que nuestra intenci&oacute;n, es ir siempre un poquito m&aacute;s lejos en nuestro progreso: aspir&aacute; al ideal de Buda, trat&aacute; de abandonar la ilusi&oacute;n del ego, el enga&ntilde;o de la personalidad que te mantiene atado a los personajes mundanos, y hac&eacute; todo lo posible por llegar al estado &uacute;ltimo de la evoluci&oacute;n espiritual: Am&aacute;, sencillamente am&aacute;, y nunca sientas que necesit&aacute;s que alguien te pida perd&oacute;n. Los seres verdaderamente iluminados, que alcanzan estos alt&iacute;simos niveles de energ&iacute;a, viven as&iacute;, inmersos en el puro amor. Y el perd&oacute;n es una suerte de valor agregado natural de esa existencia de amor. El que ama a fondo, no necesita perdonar.<br />
	No digo que eso sea f&aacute;cil. De hecho, todo lo contrario: Es dificil&iacute;simo, pero por eso es justamente un lindo ideal para perseguir, mientras seguimos ejercitando ac&aacute; nuestras peque&ntilde;as vidas terrenales.<br />
	El que logra sencillamente amar alcanza la salvaci&oacute;n ni m&aacute;s ni menos.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Perdonarnos y saber perdonar</title>
		<link>https://wp.diariotiempodigital.com/2013/05/10/perdonarnos-y-saber-perdonar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[tiempo diario]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 May 2013 07:59:53 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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		<category><![CDATA[Los Toldos]]></category>
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					<description><![CDATA[El perd&#243;n nace de una decisi&#243;n interna de alejarnos de la ofensa y el rencor. El que perdona ganar&#225; paz en su alma. Su gran desaf&#237;o a partir de perdonar&#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>
	El perd&oacute;n nace de una decisi&oacute;n interna de alejarnos de la ofensa y el rencor. El que perdona ganar&aacute; paz en su alma. Su gran desaf&iacute;o a partir de perdonar ser&aacute; concentrarse en evolucionar, en dejar de repetir los hechos ignorantes de su pasado.<br />
	Pero mejor, tras la b&uacute;squeda, vayamos a un sencillo e interesante ejercicio pr&aacute;ctico: Si ten&eacute;s ganas realmente de perdonar a alguien, una de las t&eacute;cnicas m&aacute;s efectivas consiste en imaginar a esa persona y manifestarle como si estuviera delante de ti: &ldquo;Te perdono&rdquo;. Quiz&aacute; el primer d&iacute;a, el segundo, el tercero, no sientas que tus emociones negativas te hayan abandonado. Segu&iacute; intent&aacute;ndolo igual, no abandones, y pronto comprobar&aacute;s que en un momento ya no vas a sentirlas. Ah&iacute;, al perdonar, habr&aacute;s sacado de tu sistema nervioso el estr&eacute;s negativo de lo que pas&oacute;.<br />
	Si am&aacute;s, el perd&oacute;n viene incorporado. El verdadero Ser, el que est&aacute; atr&aacute;s del velo de las personalidades, directamente ama. Es el ego, el &ldquo;Yo&rdquo; falso y transitorio, el que perdona, no el verdadero Ser al que hacemos referencia.<br />
	Dej&aacute; de ser prisionero de los resentimientos y record&aacute; que el sentido de nuestra existencia reside en amarnos tanto a nosotros mismos como para dejar de sentir rechazo o emociones bajas por los dem&aacute;s.<br />
	Acept&aacute; lo que es, lo que fue y lo que podr&iacute;a ser. Perdon&aacute; todo, a todos, a vos mismo, inclusive, a trav&eacute;s de la aceptaci&oacute;n: Eso es suficiente, te lo garantizo desde lo profundo del coraz&oacute;n. Encontr&aacute; la manera de satisfacerte en cada momento. No olvides preguntarte qui&eacute;n sos y qu&eacute; deb&eacute;s aprender de lo vivido.<br />
	Cuando am&aacute;s y no tem&eacute;s sos capaz de perdonar y de ver las cosas desde la perspectiva apropiada. Al perdonar disolv&eacute;s la culpa y la ira, dos emociones extremadamente nocivas. Perdonar es un acto de amor. El amor da y perdona. El amor nunca puede vivir con ideas de venganza porque ve a los dem&aacute;s como maestros, no como enemigos.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
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