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	<title>fiebre &#8211; Diario Tiempo Digital</title>
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		<title>Fiebre amarilla</title>
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		<pubDate>Tue, 28 May 2013 06:54:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Salud]]></category>
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	Signos y s&iacute;ntomas</p>
<p>
	Una vez contra&iacute;do el virus y pasado el periodo de incubaci&oacute;n de 3 a 6 d&iacute;as, la infecci&oacute;n puede cursar en una o dos fases. La primera, aguda, suele causar fiebre, mialgias con dolor de espalda intenso, cefaleas, escalofr&iacute;os, p&eacute;rdida de apetito y n&aacute;useas o v&oacute;mitos. Posteriormente, la mayor&iacute;a de los pacientes mejoran y los s&iacute;ntomas desaparecen en 3 o 4 d&iacute;as.</p>
<p>
	Sin embargo, el 15% de los pacientes entran a las 24 horas de la remisi&oacute;n inicial en una segunda fase, m&aacute;s t&oacute;xica. Vuelve la fiebre elevada y se ven afectados diferentes sistemas org&aacute;nicos. El paciente se vuelve ict&eacute;rico r&aacute;pidamente y se queja de dolor abdominal con v&oacute;mitos. Puede haber hemorragias orales, nasales, oculares o g&aacute;stricas, con sangre en los v&oacute;mitos o las heces. La funci&oacute;n renal se deteriora. La mitad de los pacientes que entran en la fase t&oacute;xica mueren en un plazo de 10 a 14 d&iacute;as, y los dem&aacute;s se recuperan sin lesiones org&aacute;nicas importantes.</p>
<p>
	El diagn&oacute;stico de la fiebre amarilla es dif&iacute;cil, sobre todo en las fases tempranas. Puede confundirse con el paludismo grave, el dengue hemorr&aacute;gico, la leptospirosis, la hepatitis viral (especialmente las formas fulminantes de hepatitis B y D), otras fiebres hemorr&aacute;gicas (la fiebre hemorr&aacute;gica boliviana, argentina y venezolana y otros flavivirus como el virus del Oeste del Nilo, el virus Zika etc.) y otras enfermedades. Los an&aacute;lisis de sangre permiten detectar anticuerpos espec&iacute;ficos frente al virus. Tambi&eacute;n se utilizan otras t&eacute;cnicas para identificar el virus en las muestras de sangre o en el tejido hep&aacute;tico obtenido en la autopsia. Estas pruebas requieren personal de laboratorio con gran capacitaci&oacute;n, y materiales y equipos especializados.</p>
<p>
	Poblaciones en riesgo</p>
<p>
	Hay 45 pa&iacute;ses end&eacute;micos en &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina con un total de 900 millones de habitantes en riesgo. En &Aacute;frica hay 32 pa&iacute;ses en riesgo, con una poblaci&oacute;n estimada de 508 millones de habitantes. El resto de la poblaci&oacute;n en riesgo se encuentra en 13 pa&iacute;ses latinoamericanos, entre los que destacan por su mayor riesgo Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Per&uacute;.</p>
<p>
	Se calcula que cada a&ntilde;o se producen en el mundo 200 000 casos de fiebre amarilla, de los cuales 30 000 son mortales. En pa&iacute;ses libres de fiebre amarilla se produce un peque&ntilde;o n&uacute;mero de casos importados. Aunque nunca se han notificado casos en Asia, la regi&oacute;n es una zona de riesgo porque existen las condiciones necesarias para la transmisi&oacute;n. En los &uacute;ltimos siglos (XVII a XIX), se registraron brotes de fiebre amarilla en Am&eacute;rica del Norte (Nueva York, Filadelfia, Charleston, Nueva Orleans, etc) y Europa (Irlanda, Inglaterra, Francia, Italia, Espa&ntilde;a y Portugal).</p>
<p>
	Transmisi&oacute;n</p>
<p>
	El virus de la fiebre amarilla es un arbovirus del g&eacute;nero&nbsp;<em>Flavivirus</em>&nbsp;y su vector principal son los mosquitos, que transmiten el virus de un hu&eacute;sped a otro, principalmente entre los monos, pero tambi&eacute;n del mono al hombre y de una persona a otra.</p>
<p>
	Hay varias especies diferentes de mosquitos&nbsp;<em>Aedes y Haemogogus</em>&nbsp;que transmiten el virus. Los mosquitos se cr&iacute;an cerca de las casas (dom&eacute;sticos), en el bosque (salvajes) o en ambos h&aacute;bitats (semidom&eacute;sticos). Hay tres tipos de ciclos de transmisi&oacute;n:</p>
<p>		<em>Fiebre amarilla selv&aacute;tica</em>: En las selvas tropicales lluviosas la fiebre amarilla afecta a los monos, que son infectados por los mosquitos salvajes. A su vez, los monos transmiten el virus a otros mosquitos que se alimentan de su sangre, y los mosquitos infectados pueden picar a las personas que entren en la selva, produciendo casos ocasionales de fiebre amarilla. La mayor&iacute;a de estas infecciones afectan a hombres j&oacute;venes que trabajan en la selva (por ejemplo, le&ntilde;adores).</p>
<p>		<em>Fiebre amarilla intermedia</em>: En las zonas h&uacute;medas o semih&uacute;medas de &Aacute;frica se producen epidemias a peque&ntilde;a escala. Los mosquitos semidom&eacute;sticos (que se cr&iacute;an en la selva y cerca de las casas) infectan tanto a los monos como al hombre. El aumento de los contactos entre las personas y los mosquitos infectados conducen a la transmisi&oacute;n. Puede haber casos simult&aacute;neamente en muchos pueblos distintos de una zona. Este es el tipo de brote m&aacute;s frecuente en &Aacute;frica, y puede convertirse en una epidemia m&aacute;s grave si la infecci&oacute;n es llevada hacia una zona poblada donde haya mosquitos dom&eacute;sticos y personas no vacunadas.</p>
<p>		<em>Fiebre amarilla urbana</em>: Cuando las personas infectadas introducen el virus en zonas con gran densidad de poblaci&oacute;n y un gran n&uacute;mero de mosquitos Aedes y de personas no inmunes se producen grandes epidemias. Los mosquitos infectados transmiten el virus de una persona a otra.</p>
<p>
	Tratamiento</p>
<p>
	No hay tratamiento espec&iacute;fico para la fiebre amarilla. Solo se pueden instaurar medidas de sost&eacute;n para combatir la fiebre y la deshidrataci&oacute;n. Las infecciones bacterianas asociadas pueden tratarse con antibi&oacute;ticos. Las medidas de sost&eacute;n pueden mejorar el desenlace de los casos graves, pero raramente est&aacute;n disponibles en las zonas m&aacute;s pobres.</p>
<p>
	Prevenci&oacute;n1. Vacunaci&oacute;n</p>
<p>
	La vacunaci&oacute;n es la medida m&aacute;s importante para prevenir la fiebre amarilla. Para prevenir las epidemias en zonas de alto riesgo con baja cobertura vacunal es fundamental que los brotes se identifiquen y controlen r&aacute;pidamente mediante la inmunizaci&oacute;n. Para prevenir los brotes en las regiones afectadas, la cobertura vacunal debe ser como m&iacute;nimo de un 60% a 80% de la poblaci&oacute;n en riesgo. En &Aacute;frica, son pocos los pa&iacute;ses end&eacute;micos que tienen en la actualidad este nivel de cobertura.</p>
<p>
	La vacunaci&oacute;n preventiva puede realizarse mediante la inmunizaci&oacute;n sistem&aacute;tica en la infancia o campa&ntilde;as masivas &uacute;nicas con el fin de aumentar la cobertura vacunal en los pa&iacute;ses en riesgo, y tambi&eacute;n mediante la vacunaci&oacute;n de quienes viajen a zonas donde la&nbsp;<a class="refdest" href="http://ar.globedia.com/t/salud/enfermedad" id="">enfermedad</a>&nbsp;es end&eacute;mica. La OMS recomienda vivamente la vacunaci&oacute;n sistem&aacute;tica de los ni&ntilde;os en las zonas de riesgo.</p>
<p>
	La vacuna contra la fiebre amarilla es segura y asequible, y ofrece una inmunidad efectiva en el plazo de un semana en el 95% de las personas vacunadas. Una sola dosis confiere protecci&oacute;n durante 30-35 a&ntilde;os o m&aacute;s, y probablemente durante toda la vida. Los efectos colaterales graves son extremadamente raros. Solo entre los viajeros vacunados y en algunas zonas end&eacute;micas se han descrito eventos adversos graves y raros tras la inmunizaci&oacute;n (por ejemplo, en Australia, Brasil, Estados Unidos de Am&eacute;rica, Per&uacute; y Togo). Los cient&iacute;ficos est&aacute;n investigando por qu&eacute; ocurre esto.</p>
<p>
	El riesgo de muerte por fiebre amarilla es muy superior a los riesgos relacionados con la vacunaci&oacute;n. Las personas que no deben vacunarse son:</p>
<p>		los menores de 9 meses en el caso de la inmunizaci&oacute;n sistem&aacute;tica (o de 6 meses durante las epidemias);</p>
<p>		las&nbsp;<a class="refdest" href="http://ar.globedia.com/t/salud/embarazadas" id="">embarazadas</a>,&nbsp;<strong>excepto</strong>&nbsp;durante los brotes de fiebre amarilla, cuando el riesgo de infecci&oacute;n es alto;</p>
<p>		las personas con&nbsp;<a class="refdest" href="http://ar.globedia.com/t/salud/alergia" id="">alergia</a>&nbsp;grave a las prote&iacute;nas del huevo, y</p>
<p>		las personas con trastornos del timo o inmunodeficiencias graves debidas a infecci&oacute;n sintom&aacute;tica por VIH/SIDA u otras causas.</p>
<p>
	Los viajeros, en particular de &Aacute;frica o Am&eacute;rica Latina con destino a Asia, deben tener un certificado de vacunaci&oacute;n contra la fiebre amarilla. El Reglamento Sanitario Internacional estipula que los motivos m&eacute;dicos para no administrar la vacuna deben ser certificados por las autoridades competentes.</p>
<p>
	2. Control de los mosquitos</p>
<p>
	En algunas situaciones, el control de los mosquitos es fundamental hasta que la vacunaci&oacute;n haga efecto. El riesgo de transmisi&oacute;n de la fiebre amarilla en zonas urbanas puede reducirse eliminando los potenciales criaderos de mosquitos y aplicando insecticidas al agua donde se desarrollan en sus estadios m&aacute;s tempranos. Combinada con las campa&ntilde;as de vacunaci&oacute;n de emergencia, la fumigaci&oacute;n con insecticidas para matar los mosquitos adultos puede reducir o detener la transmisi&oacute;n de la fiebre amarilla, &quot;ganando tiempo&quot; para que las poblaciones vacunadas adquieran la inmunidad.</p>
<p>
	Hist&oacute;ricamente, las campa&ntilde;as de control de los mosquitos han tenido &eacute;xito en la eliminaci&oacute;n de&nbsp;<em>Aedis aegypti</em>, el vector urbano de la fiebre amarilla en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses continentales de Centroam&eacute;rica y Sudam&eacute;rica. Sin embargo, los mosquitos de esta especie han recolonizado las zonas urbanas de la regi&oacute;n y vuelven a suponer un riesgo de fiebre amarilla urbana.</p>
<p>
	Los programas de control de los mosquitos de zonas selv&aacute;ticas no son factibles para prevenir la transmisi&oacute;n de la fiebre amarilla selv&aacute;tica.</p>
<p>
	Alerta y respuesta ante epidemias</p>
<p>
	La detecci&oacute;n r&aacute;pida de la fiebre amarilla y la respuesta inmediata con campa&ntilde;as de vacunaci&oacute;n de emergencia son esenciales para controlar los brotes. Sin embargo, la subnotificaci&oacute;n es preocupante; se calcula que el verdadero n&uacute;mero de casos puede ser hasta 250 veces mayor que el n&uacute;mero de casos notificados en la actualidad.</p>
<p>
	La OMS recomienda que todos los pa&iacute;ses en riesgo dispongan al menos de un laboratorio nacional en el que se puedan realizar an&aacute;lisis de sangre b&aacute;sicos para detectar la fiebre amarilla. Un caso confirmado debe considerarse como brote en una poblaci&oacute;n no vacunada, y debe ser investigado exhaustivamente en cualquier contexto, y en particular en zonas donde la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n haya sido vacunada. Los equipos de investigaci&oacute;n deben evaluar los brotes y responder a ellos con medidas de emergencia y con planes de inmunizaci&oacute;n a m&aacute;s largo plazo.</p>
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