Luego de la misión que llevaron adelante en distintos barrios de Ciudad Nueva se retiraron para compartir unos días siguiendo la enseñanza de Jesús a sus discípulos cuando los llevaba a un lugar apartado para descansar un poco.
El lugar elegido fue la estancia “La Matilde”, en el partido de Carlos Casares, gracias a la generosa hospitalidad de la familia Fossati, que abrió generosamente la tranquera de su campo y las puertas de su casa.
El viernes, el seminarista Ariel Palanga realizó la profesión de fe y la promesa del celibato. El joven, oriundo de Tres Algarrobos (partido de Carlos Tejedor), será ordenado como diácono por el obispo en la Iglesia Catedral de Nueve de Julio el próximo 9 de marzo.
Esta convivencia, que se prolongó desde el lunes hasta el sábado, tiene como finalidad acrecentar los vínculos comunitarios de los futuros sacerdotes, el diálogo con el Obispo y con el Padre Guillermo Gómez, a quién el Obispo le ha delegado la tarea de la formación de las vocaciones. Además se aprovecha para tener espacios más prolongados para la oración y la reflexión sobre los desafíos que reviste la vocación sacerdotal en nuestra diócesis.
El Obispo realizó una plática para orientar a los cinco jóvenes que ingresan este año al seminario exhortándoles a seguir los pasos de Jesús con generosidad y entrega. Tuvo luego un encuentro con el resto de los seminaristas para poner pautas a tener en cuenta en las distintas áreas de formación: humana, espiritual, intelectual y pastoral.
También estos días de convivencia tienen la riqueza del intercambio de experiencias de los seminaristas que ya están más cercanos a la ordenación sacerdotal con otros que recién emprenden este camino.
Además, permite un crecimiento en los vínculos que los unen en la vocación a servir en esta diócesis de Nueve de Julio a quienes el día de mañana formaran un único presbiterio.
