Este virus es una de las principales causas de diarrea y deshidratación en niños menores de 5 años. La transmisión de rotavirus se produce de persona a persona o a través del agua, alimentos y superficies contaminados. Se manifiesta como una gastroenteritis de 3 a 10 días de duración, con vómitos, diarrea acuosa, fiebre y dolor abdominal.
El mayor peligro es la deshidratación, la que puede llegar a provocar la muerte, en especial en los bebés y niños pequeños. Por eso, ante la presencia de estos síntomas es importante acudir al médico rápidamente a un centro de salud, tomando las medidas de prevención necesarias como lavarse las manos con agua y jabón, en especial después de ir al baño y/o cambiar pañales, y antes de comer.
