0
También fue muy emotivo el recorrido por las calles del barrio y el rezo del Rosario de la Luz en la capilla San José Obrero, donde con profundo sentir la gente se acercó para invocar a María y unirse como hijos junto a la Madre ofreciéndole su compañía y recibiendo ese regalo tan hermoso que nos hizo María: su presencia.
Oración, silencio, canciones todo ofrecieron desde lo más profundo de su corazón, con la certeza que María lo entregará a su hijo, para que El amanezca en sus vidas como el sol de cada mañana. Gracias María, Madre, por visitar nuestra comunidad, por traernos la bendición del papa Francisco y permitirnos recibir la ternura de Dios. Caritas Rincón de las Curiosidades.
