En la mañana del pasado domingo se conoció la triste noticia del fallecimiento del locutor y periodista Fernando Durigan Marín, ocurrido en la ciudad de Mar del Tuyú, donde residía desde hace varios años, junto a su pareja y la hija de ella.
Había nacido en CABA el 12 de agosto de 1962, creció con su madre y desde muy temprana edad se dedicó a trabajar para ayudar en su hogar. Estudió periodismo y se recibió de Locutor Nacional en el ISER.
En su trayectoria, Fernando dejó su huella en 9 de Julio, cosechando el respeto y la amistad de muchos nuevejulienses con su particular estilo de ejercer su profesión.
Dueño de una voz grave y seductora, y una pluma romántica, su programa de poesías y música lenta de los ‘80 se convirtió en un clásico de las noches de 9 de Julio.
Más tarde, al frente de su programa radial y televisivo (por dos temporadas) “Mentes Abiertas” abordó diversos temas de interés comunitario entre los que se destacó la política local, donde confrontó cara a cara a los protagonistas. Su manera filosa de conducir los reportajes también le valió algunos detractores. Finalmente, agregó a su agenda mediática Desayunando con noticias, acompañando a su público desde las 6 a las 9 de la mañana.
Trabajador meticuloso y autogestivo, ponía cuerpo y alma en cada proyecto. La comunicación era su gran vocación.
También supo colaborar y organizar eventos para entidades locales, dedicando especial interés por la discapacidad, la lucha contra el SIDA y la calidad del agua.
Durante los últimos años, Fernando luchó con una penosa enfermedad.
Su deceso causó un hondo pesar en las personas que lo conocieron y guardan un buen recuerdo de compartir su paso por nuestra ciudad.
Y quedará como legado la frase con la que cerraba sus programas “Gracias por tanto, perdón por tan poco”.
Hasta siempre, Fernando…
