Un día convocamos a una reunión con ganas de armar un Teatro Comunitario en el barrio y contar historias. María, con una de sus hijas y sus nietas, fue la primera en llegar. Con ese andar en vainven que tenías, con su sonrisa pícara y sus lentes azules. De ahí en más empezamos un camino de cosas nuevas. A ella le encantaban las cosas nuevas. Un camino de Cruzarnos con mucha gente, a ella le encantaba conocer gente.
María compartio cada ensayo, cada actuación, cada viaje, cada reunión Cruzavías… ella SIEMPRE ESTABA.
Aprendimos, compartimos y creamos con ella. Hoy nos toca despedirla con tristeza, con nostalgia, pero con un aprendizaje y un recuerdo hermoso que ella nos dejo.
Viejita linda y andariega… te vamos a extrañar…
Tus compañeras y compañeros CRUZAVÍAS.
