En la jornada del pasado jueves 19, el Colegio Jesús Sacramentado procedió a desarrollar la celebración del Corpus Christi en la Iglesia Catedral “Santo Domingo de Guzmán”, y mediante una Misa oficiada por Mons. Daniel Camagna, del que participaron autoridades educativas y religiosas del establecimiento, docentes y alumnos del nivel primario y secundario.
La fiesta del Corpus celebrada en el mes del Sagrado Corazón, abre generosamente a todos –de manera más abundante–, los tesoros de la misericordia divina, y cada cristiano llega a decirle a nuestro Padre Dios, que desea renovar su condición de hijos, compartiendo la Palabra y el Pan. De esta manera, se une a toda la Iglesia Católica dispersa en el mundo, para rendir homenaje a Cristo e implorar su misericordia.
En esta jornada, los fieles vuelven a tomar el pan de los hijos, de la misma fuente en la que celebran el memorial del inmenso y sublime amor misericordioso que Cristo reveló en su pasión: la Eucaristía. En ninguna otra realidad humana, Dios en su gran misericordia, pone de relieve el atributo de la divinidad, significada en el Cuerpo y la Sangre de su Hijo amado. Motivo por el cual, San Juan Pablo II nos enseñó que: “La Iglesia vive una vida auténtica, cuando profesa y proclama la misericordia –el atributo más estupendo del Creador y del Redentor–y cuando acerca a los hombres a las fuentes de la misericordia del Salvador, de las que es depositaria y dispensadora”.
