En la oportunidad, los vecinos participaron de la tradicional Procesión por la calles de la barriada y posteriormente la Santa Misa, oficiada por Mons. Martín de Elizalde.
En su mensaje a los fieles, la autoridad religiosa diocesana, manifestó que cada uno de nosotros "debe iniciar un camino de conversión, de transformación personal interior".
"Nosotros acudimos con confianza a Dios, porque queremos tomarnos en serio sus enseñanzas y sentimos que nuestra vida no tiene significado ni valor si solamente estuviera centrada en nuestro bienestar y en una posición individualista. Por el contrario, debemos ser instrumento de Dios para con nuestros hermanos, con lo que la ayuda que Dios nos brinda llega precisamente a través de nuestros hermanos que también toman en serio el mandamiento de amar al prójimo, lo que significa la caridad y el no ser egoístas, avaros o codiciosos", señaló; marcando que la celebración de este Santo Patrono del Trabajo, "supone el compromiso de compartir todo lo que viene de Dios".
