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En la noche del pasado lunes, en la Iglesia Catedral "Santo Domingo de Guzmán", ante una gran concurrencia de fieles, se desarrolló por primera vez la Misa de Alabanza, oficiada por el padre Manolo Prieto.
En su mensaje a los fieles, el presbítero delineó que se trata de una celebración "de alegría, de alabanza, precisamente; ya que el fin de nuestra vida es alabar y bendecir al Señor, como sucederá en toda la eternidad".
"En la medida que adelantamos esta alabanza, nuestro corazón empieza ya a gozar y a vivir en plenitud", señaló especialmente.
