Tras muchas filtraciones previas, Nokia ya ha hecho oficial a su nuevo terminal de gama baja-media, el Nokia Lumia 625. Llega como una puesta a punto del Lumia 620, como ya hizo el Lumia 925 respecto al 920, por lo que no es un sustituto completo. Eso sí, sus novedades respecto a su predecesor son bastante más llamativas, y es que trae la pantalla más grande que nunca ha montado Nokia, e incluso Windows Phone 8: 4, 7 pulgadas para ofrecer a los usuarios que demandan grandes pantallas un argumento con el que Nokia todavía no se había atrevido; su tope estaba en las 4, 5 pulgadas de los gama alta. Las especificaciones completas del terminal:
– Pantalla: 4, 7 pulgadas
– Resolución: WVGA 800 x 480
– Cámara: 5 megapíxeles
– Memoria RAM: 512 MB
– Capacidad: 8 GB
– Procesador: Snapdragon S4 dual-core a 1, 2 GHz
– Conectividad: LTE
– Batería: 2.000 mAh
– Carcasas translúcidas intercambiables
El primer Nokia de 4, 7 pulgadas. El anuncio de Nokia para el evento ya avanzó algo de lo que iba a venir con el eslogan 'anunciaremos algo grande'. Por lo que respecta al Nokia Lumia 625, es curioso que pese a ser un terminal bastante limitado con una cámara discreta, tenga un peso de 159 gramos, 1 gramo más que el Nokia Lumia 1020, bastante superior en especificaciones y con una cámara bastante grande.
¿Mucha pantalla para poca resolución?
Pero sin duda, viendo las especificaciones, la pregunta que se abre es: ¿tiene sentido una pantalla de 4, 7 pulgadas con una resolución tan pequeña? Sí y no. 'Sí', porque no podemos olvidarnos de que es un gama baja, y las pantallas grandes tienen una demanda considerable. Y en un gama baja no podemos pensar en pantallas Full HD aunque tengan 4, 7 pulgadas. 'No', porque su densidad de píxeles se queda en 198, 5 ppp, una cantidad irrisoria en comparación a lo que llevamos visto, y la experiencia queda empobrecida. No obstante, es interesante ver que Nokia, una de las pocas marcas que todavía no había traspasado la barrera de las 4, 5 pulgadas (junto a BlackBerry con 4, 2 y Apple con 4), también ha acabado sucumbiendo.
